¿Por qué queremos ser siempre lo que no somos?

DSC_0580Somos así. Lo ponemos todo del revés, con tanta insatisfacción.

Nos gustan los malotes, porque creemos que seremos nosotras las que los cambiaremos, las que vamos a convertirlos en chicos buenos… claro que también pasa lo otro: que nos gustan los chicos buenos porque pensamos que los cambiaremos y los convertiremos en hombres arriesgados, locos, osados, vertiginosos…

Cuando somos jóvenes nos gustan los hombres mayores. Cuando nos hacemos mayores nos gustan los chicos jóvenes.

Ansiamos ser madres cuando no lo somos, o cuando vemos que no lo seremos. Y cuando llevamos a nuestro hijo de la mano soñamos con todas esas cosas que haríamos si no estuviera ahí. Sigue leyendo