Jaime I “El Conquistador”… o “El Follador”

jaume_i_conqueridorHemos hablado de los impotentes en lecciones anteriores… es hora de hablar de uno que fue potente, y tanto… Jaime I El Conquistador. En 1221 se casó con Leonor de Castilla. Tenía trece años. Al año siguiente, ya contaba con un hijo y, como si de los tiempos actuales se tratase, le duró poco: tres años más… y divorcio.

Damas de todo tipo pasaron por su lecho en las sucesivas primaveras: Elo Álvarez, Guillerma de Cabrera, Blanca de Antillón, y un largo etcétera de mujeres que le dio a nuestro amigo Jaime otro largo etcétera de hijos.

Después de sus años locos, (y jovencísimos, no lo olvidemos) el monarca se casó de nuevo con Violante de Hungría, a los 27 años. A ella le guardó fidelidad absoluta, entregado a colmarla sexualmente, a la vez que Violante se dedicaba en exclusiva a parir hijos, diez en total. ¡Toda una coneja campeona! Pero como lo bueno, si breve, dos veces bueno, la bella Violante murió repentinamente, la pobre. (No me extrañaría que estuviera agotada la desgraciada). El rey, que ya se había acostumbrado a la sosegada vida marital, rehizo su vida con Teresa Gil de Vidaure sin casarse con ella, como pareja de hecho. Engendraron dos hijos. Pero aquí viene otro “pero”: después de casi seis años de convivencia, la Teresa ésta se contagió de lepra y fue a retirarse a un convento hasta morir. Sigue leyendo

Cuando Hitler perdió un huevo, por la Señopork

Hitler_ShortsEl susodicho padecía “monorquidia”, es decir: le faltaba un huevo. Lo perdió cuando era soldado, herido de guerra en la Primera Guerra Mundial. La cosa no tenía por qué acarrear un problema de esterilidad; montones de hombres lo padecen y mantienen relaciones sexuales normales y su capacidad reproductiva es normal, al igual que hay mujeres que ovulan con un solo ovario, sin más complicaciones.

Pero es que Hitler era rarito, era depresivo, tímido y reservado. Tenía tal complejo, que huía de cualquier cosa que llevara faldas, y se mostraba cobarde y desprotegido, y mientras tanto se estaba cargando a miles de personas, lo que son las cosas, así, con un par de cojones… (metan aquí el icono sonriente, por eso del chiste). Sigue leyendo

El fenómeno del viejo verde… por la Señopork

206448_1037373416104_2125_nTodo tiene un por qué y aquí trataremos de desvelar por qué a los 73 años, Charles Chaplin tuvo a su octavo hijo con Oona O´Neill. O el caso de Picasso, por ejemplo, que aún mantenía relaciones sexuales a los 80 años (él mismo dijo: “Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida”). Supongo yo que no pararía de chingar entonces.

A mí me hacen gracia, no sé a vosotros, los viejos verdes. Me producen cierta ternura… trato de explicarme: al llegar a cierta edad, el hombre mayor comienza a padecer problemas circulatorios, hecho que repercute directamente en la erección. Al no llegar suficiente sangre al pene, la erección no llega a producirse, a la vez que los testículos sí continúan con su producción normal de hormonas. Y, claro, se le salen por las orejas…Y encima las disfunciones de la próstata no ayudan, porque su labor principal es la de colaborar con los esperatozoides y al no existir éstos, se joroba todo el asunto. Entre tanto, la libido aparece como loca para incitar al pobre viejete al apetito sexual. ¿Entendido? Sigue leyendo

Aquel cinturón de castidad… por la SEÑOPORK

imagesCAANKRQYExistió sí, un cinturón para que las mujeres no tuvieran posibilidad de engañar a sus maridos. Así, como os lo cuento. Mirad, el cinturón fue inventado en la Edad Media, traído a Italia desde Oriente. De ahí se extendió a toda Europa, sobre todo durante el Renacimiento, y al resto del mundo.

Era era conocido con el nombre de “cinturón de Venus” o “cinturón florentino”. Se trataba de un instrumento de uso exclusivo para señoras, una pieza de metal encargada de cubrir la “caja fuerte”. Tenía un pequeño orificio, supongo yo que para dejar salir el pipí, y se amarraba a la cintura con correas de cuero. Como si de otra de sus muchas propiedades se tratase, el caballero esposo se servía de estos aparatitos para cerrar con llave el tesoro de su señora cuando tenía que partir de viaje. Sigue leyendo