MAYE: El día de la Madre… “Amor incondicional”

Acaba dCaptura de pantalla 2015-05-07 a las 18.50.37e pasar el Día de la Madre y les aseguro que ese día guardo toda mi ironía en un cajón porque me parece una jornada tan dulce, tan emotiva, que ni el regalo más estrambótico me provoca un comentario jocoso.

Desde que mis hijos fueron a la guardería hasta hoy, que tienen 6 y 9 años, el día de la Madre es todo un acontecimiento. Su inocencia a la hora de esconder los regalos (“mamá no mires en el armario de mi habitación” o “no abras mi mochila”) y la cara con la que me miran mientras abro los paquetes, me provocan una emoción, que me hace tiritar. Da igual que los regalos se repitan de un curso para otro, que tenga tantos floreros hechos con botellas de plástico como para adornar la Catedral de la Almudena, que mi nevera esté llena de dibujos, porque son regalos impagables, hechos con un cariño sincero y sin contaminar. Para ellos eres la más guapa, la más simpática, la más fuerte, la que mejor juega al fútbol de todas las madres del mundo. Y esa admiración que les provocas te desarma.  Sigue leyendo

Por fin acabaron las Navidades

Ya estoy recuperada de las fiestas navideñas. Han sido un empacho, un empacho en todos los sentidos: de comida, de familia, de niños, de compras, de envoltorios, de guasaps, de cadenas de mensajes… Veamos, las fiestas navideñas son un auténtico coñazo, y no creo que esté descubriendo nada nuevo.

Primero, hay que ponerse de acuerdo con quién de las dos familias (la tuya, tralará, o la de tu esposo, marrón) te toca pasar este año la Nochebuena y en qué casa se celebrará el cenorrio y la comilona del día después, que el pack, por lo que se ve, es indivisible, Sigue leyendo