Hasta el chichi estoy del consultorio…

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A ver tengo muchos amigos periodistas deportivos a los que les jode que cuando están de copas se les pregunte por el fútbol, suputamadrecristianoymessi, melapicaunpollosiSaraCarboneroestáembarazadaotravez, te dicen… Tengo amigos médicos que están hasta el mismísimo escroto de que se les llame para todo tipo de consultas, que si me tomo el antibiótico puedo beber alcohol (puedes tomarte todos los antibióticos a la vez a ver si te explota el estómago), que si llevo cinco meses sin la regla, tú crees que estaré embarazada (tienes 45 años, gilipollas, será la menopausia), que si me echo la pomada de las quemaduras en una hemorroides (también puedes sacar el culo por la ventanilla del coche en la M-30); tengo amigos informáticos que están hasta la arroba de limpiar de virus los ordenadores ajenos (coño, qué creéis que Avast, Norton, McAfee son nombres de naves rusas de la estación MIR!??)

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Los cornudos son como los niños con los Reyes Magos… se lo creen todo

Son igualitos. Lo reflexioné yo el otro día en el Carrefour. Iba un padre con su hijo de la mano, 5-6 años, vamos, que ya está criaíto el niño… y llevaban el carro lleno de juguetes. Y yo pensé: “Joder estos niños, con tal de creer en los Reyes, o miran pa otro lado y hacen como que no han visto o realmente son gilipollas.

Exactamente igualito que los cornudos.

Típica reunión de amigos o familia. Y uno salta: “Entonces, ¿quién le compra la wii a los ni…” Y se tapa la boca. Porque están delante. Ellos, los niños, ni se inmutan… como los cornudos cuando a un amigo del corneador se le escapa algo de una salida nocturna que no debe saberse. Siempre hay alguien que cambia de tema, en ambos casos. Sigue leyendo

Los guays que ahora te bloquean y ahora no…

Son mezquinas. Las personas con pareja que juegan a ratos a no tenerla. El otro día asistí con estupor a una situación: hablaba con dos personas que tienen pareja, un chico, una chica… y yo. Que como sabéis no salgo con nadie.

–  ¿Cómo desbloqueo esto?, dijo él.

– ¿Cómo desbloqueas qué?, dije yo.

– ¿Pues el whatsapp… cómo lo desbloqueo?

Yo seguía sin enterarme… Sigue leyendo