Bienvenida a “Acantha”, nueva chica Choppedpork

Captura de pantalla 2015-04-29 a las 1.00.19Me han abierto un hueco. Irmana, MAYE y la Señopork me han dicho que pase, que la puerta de sexoychoppedpork está abierta para todas, que lo está desde que comenzaron hace ya años:

La Señopork: “Únete a nosotras… algún día os contaré cuál fue el primer acto feminista recogido en la historia”

MAYE: “¡Claro, cuantas más seamos, mejor, que yo con mi Santo y mis hijos no tengo casi tiempo para escribir!”

Irmana: “Tú pasa, hija, no seas plasta y no te hagas de rogar… que yo a las ñoñas, mientras escriban bien y se metan con los tíos, también las aguanto”.

Y aquí estoy. Para volcarme, para compartir los volcanes que tengo dentro. Para sacar afuera las soledades que no me dejan respirar por las noches. Entro en sexoychoppedpork cansada de apurar botellas de Rioja mientras me devoran los insomnios y las dudas, mientras el nudo del estómago se sube a la garganta, mientras apago la luz sin ni siquiera darme cuenta de que ahí fuera, hace mucho que se hizo de noche.

Nos leemos pronto. Con mis profundidades y mis huecos. Soy Acantha. Mi nombre significa “espina”.

Acantha

 

Soy una andrógina de mis cotilleos (un post dedicado a vosotros que leéis…)

Soy una andrógina de misCaptura de pantalla 2014-10-21 a la(s) 13.52.15 cotilleos.

Os explico. Soy muy tía, hasta ahí vale. Pero he notado que cuando quiero ponerme mis medallitas con las amigas, es decir, cuando me ligo a un buenorro de los que te dejan cara de icono, empiezo a no tener público femenino para poder contarlo. Vaaaale, leen mis mensajes de chat, ay qué bien, otra vez? este quién es ahora? No paras…

Y sí, sí que paro… paro de contarlo porque están cansadas, hartas de mis ¿a que no sabéis con quién estuve anoche? ¿a que no sabéis quién me ha escrito? ¿a que no sabéis quién se acaba de ir de mi casa? Y vale, yo lo entiendo… ¿pero qué hago? Sigue leyendo

Asignaturas pendientes…

Sonaba “Every breath you take” la primera vez que cruzaron sus miradas, y durante algunos años que ahora con la perspectiva del tiempo parecen haber pasado demasiado deprisa, se vieron de lunes a viernes durante ocho horas cada día. Hasta que las letras y las ciencias les llevaron por diferentes caminos.

http://www.youtube.com/watch?v=OMOGaugKpzs

Volvieron a encontrarse un par de años después, y ya entonces tuvo la sensación de que todo había cambiado demasiado: ahora tenían diferentes amigos, no se veían a diario, no se encontraban los fines de semana…dependían del azar. Él se alegraba de verla. Ella le miraba entre divertida y burlona mientras pensaba que lo que no fue entonces, ya no podría ser ahora. Entre ellos, la novia de él.

Poco podía imaginarse que aquella sensación se quedaría sólo en eso, en una sensación, porque al término de la noche sellaron su amistad con un beso.

Luego sus vidas volvieron a recorrer caminos opuestos. A veces se encontraron en algún bar y se saludaron. Otras, las que más, simplemente le vio de lejos, acompañado cada vez de una mujer diferente.

El tiempo siguió transcurriendo… y un día tropezaron en una esquina de un céntrico lugar. Ella esquivó el choque, y atraída por la mirada del pequeño, tardó en darse cuenta de que era él quien empujaba el cochecito para bebés. Para entonces ya habían doblado la esquina y continuaron sus caminos sin verse. Pensó en lo lejos que quedaba ya la época en que uno podía cambiar de rumbo sobre la marcha sin tener que dar cuentas de nada ni a nadie. Y volvió a tener aquella sensación, que lo que no fue entonces ya no podría ser ahora. Entre ellos, una esposa y un bebé.

Volvieron a encontrarse hace un año, en la clásica reunión de amigos en la que la exaltación de la amistad toma forma tras la primera cerveza y se celebra y se lamenta por igual el tiempo transcurrido, las experiencias compartidas, los cambios vividos…

No esperaba coincidir con él en aquella fiesta. Sería absurdo decir que saltaron chispas. Sería mentira contar que el mundo se paró y sólo estaban ellos. Sería exagerado referir que no se quitaron la vista de encima… Ella volvió a tener la sensación de que todo había cambiado demasiado… 

No se hablaron. No se siguieron con la mirada. No se encontraron. Pero cuando al final la noche les dejó solos, él se acercó a ella:

– Soy el único que no te ha abrazado esta noche, el único que no te ha dicho lo estupenda que estás, el único que no te ha cogido de la cintura para hacerse una foto contigo… ¿No te ha extrañado?

Ella le miró entre divertida y burlona… y volvieron a sellar su amistad con un beso. Las cosas no habían cambiado en absoluto: entre ellos, una asignatura pendiente, y de fondo los acordes de “Every breath you take”.

NUSKITA